sábado, 6 de agosto de 2011

Notas sobre los Manuscritos Económicos Filosóficos (1844), de Karl Marx.


“Hasta ahora, los filósofos han tratado solamente de interpretar el mundo, pero la verdadera tarea es la de cambiarlo”.

“Si el hombre es formado por las circunstancias, entonces es necesario formar a las circunstancias humanamente”.

“Ser radical es llegar a la esencia de las cosas. Para el ser humano, la esencia de las cosas es el ser humano mismo”. Para una crítica de la filosofía del derecho de Hegel.

Primer Manuscrito…EL SALARIO

1.- ¿Cómo se determina el salario en el sistema capitalista, y cómo son las relaciones entre el obrero y el capitalista?

R: El salario, según Marx, “Se determina por la lucha antagónica entre capitalista y obrero. El triunfo corresponde necesariamente al capitalista. El capitalista puede vivir mucho más tiempo sin el obrero, que este último sin aquel”. Las agrupaciones entre capitalistas son corrientes y efectivas; las de los obreros están prohibidas y les acarrean dolorosas consecuencias”[1].

Capital

Propiedad de la tierra

Trabajo

División

Al no poseer ni la renta de la tierra, ni el capital, más que su fuerza de trabajo, que se da con una gran intensidad competitiva entre los obreros, estos son los que salen únicamente perjudicados frente a los capitalistas y los dueños de la tierra, “fatal para el obrero...”

2.- ¿Cómo conceptuaba Marx el salario que los capitalistas preveían para “la raza de los obreros”, los forzosos costos de producción del capital? R: “La más baja y la única escala de salario necesaria es la que provee para la subsistencia del obrero durante su trabajo y tanto más cuanto sea necesario para que mantenga a su familia y para que no desaparezca la raza de los obreros”. El salario ordinario que perciben los obreros, les otorga una “Existencia de bestia”.

Una Mercancía en las fluctuaciones del mercado.- El obrero, en los vaivenes de la oferta y la demanda que estatuye el mercado, se convierte en una simple mercancía. Su vida, es decir, su trabajo, es una mercancía “que depende de los caprichos del rico y del capitalista”.

3.- El obrero no gana necesariamente cuando gana el capitalista, pero siempre pierde si pierde el capitalista.

Lo que hacen (a veces riquezas inmensas) no va en proporción de los magros salarios devengados: “El obrero está en desventaja a otro respecto: los salarios de obreros de diversas ramas ofrecen diferencias mucho más notables que los beneficios obtenidos”.

Capital y oposición del objeto del trabajo del objeto: El capital es trabajo acumulado (por el obrero), trabajo que es arrebatado por el capitalista…y así, se le opone como propiedad de otra persona…

División del trabajo: Implica mayor producción, es decir, mayor capital y la consecuente mecanización del obrero y la competencia salvaje entre la raza obrera, y entre éstos y las propias máquinas…impelido a ser un hombre máquina (por la división creciente del trabajo), una actividad abstracta productiva, un estómago aherrojado por las fluctuaciones del mercado y por los caprichos del rico…

¿Qué dice la Economía política, es decir Smith?

a) Que el producto íntegro del trabajo pertenece al obrero. Es decir, salario para que no se muera de hambre, para que no desaparezca, para que subsista mientras sea útil, es decir, obrero. El hombre como tal no le interesa a los fríos teóricos del capitalismo.

b) “Mientras que el interés del obrero, según la economía política, nunca se opone a la sociedad, la sociedad siempre y necesariamente se opone al interés del obrero”.

c) “En teoría, la renta del suelo y la ganancia del capital son deducciones sacadas de los salarios. En el hecho, sin embargo, los salarios constituyen una deducción que la tierra y el capital permiten que vaya a las manos del obrero, una concesión del producto del trabajo a los trabajadores, al trabajo”.

Decadencia o etapa de progreso, el obrero siempre se encuentra jodido frente al avaro capitalista.

e) Para la Economía política, el proletariado es sólo el obrero que labora.

Crítica del capitalismo (industrialismo galopante, condiciones laborales infrahumanas) de mediados del siglo XIX.- “No se ha considerado…la enorme diferencia que existe entre hombres que trabajan con las máquinas, o como máquinas (Cita Marx a Wilhelm Schulz)”.

«El llamado de Lord Brougham a los obreros (‘¡Convertíos en capitalistas!’) ... Lo malo es que millones de seres humanos apenas pueden ganar lo suficiente para cubrir su propia pitanza con un trabajo agotador que les destroza el cuerpo y los lisia moral e intelectualmente; que aún se ven obligados a considerar la desgracia de hallar un trabajo así como un golpe de la buena suerte» (Ibid.).

«Un orden económico de esta naturaleza condena a los hombres a ocupaciones, tan bajas, a una degradación tan devastadora y cruel que por comparación el estado de salvajismo parece una condición regia» (Ibid.). «Prostitución d las clases desposeídas en todas sus formas» (Ibid). «Hombres harapientos.»

“Los grandes talleres prefieren comprar el trabajo de mujeres y niños porque éste cuesta menos que el de los hombres (Ibid.). ‘De ningún modo está el trabajador vis a vis al que lo emplea, como un vendedor libre... Siempre el capitalista tiene libertad de emplear o no trabajo, pero el obrero está siempre obligado a venderlo. Se destruye por completo el valor del trabajo si no es vendido a cada instante. El trabajo no puede ser acumulado ni aun ahorrado, a diferencia de la verdadera mercancía. El trabajo es vida y si esta vida no es cotidianamente convertida en alimentos, sufre y perece prontamente”.

La industria capitalista: una “Guerra” asaetada por la competencia

“Hasta el presente, la industria ha estado en estado de guerra; una guerra de conquista: ‘Ha disipado la vida de los hombres que formaron sus filas con la misma indiferencia de los grandes conquistadores. Su propósito era la obtención de riquezas, no la felicidad de los hombres’ (Burct, Ibid., p. 20). ‘Estos intereses (intereses económicos), librados a sí mismos... deben entrar necesariamente en conflicto; no les queda otro arbitrio que la guerra, y las decisiones bélicas (ajustes estructurales, diríamos en jerga moderna) asignan la derrota y la muerte para algunos, para que otros obtengan la victoria… En el conflicto de fuerzas opuestas la ciencia busca el orden y el equilibrio: la guerra perpetua, de acuerdo con ella, es el único medio de conseguir la paz; la tal guerra se llama competencia’ (Ibid., p. 193)”.

Esta Guerra mercantil, obviamente, necesita de su infantería, la gran muchedumbre de los desposeídos, el “Ejército de reserva” del capitalismo”, espoleados por el hambre, para escapar a “la dura necesidad del hambre”. Las grandes bajas son simples estadísticas que se pueden reponer. Son instrumentos de la producción indiferenciados. Sin el reino de la necesidad, es

El trabajo enajenado.

“Los únicos agentes que la economía política pone en actividad son la codicia y la guerra entre los codiciosos, la competencia”.

La depauperización del productor: “Nosotros partimos de un hecho económico actual: El obrero es más pobre cuanta más riqueza produce, cuanto más crece su producción en potencia y en volumen. El trabajador se convierte en una mercancía tanto más barata cuantas más mercancías produce. La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas. El trabajo no sólo produce mercancías; se produce también a sí mismo y al obrero como mercancía, y justamente en la proporción en que produce mercancías en general”.

La extrañeza y servidumbre ante el producto, desrealización del trabajador

“Este hecho, por lo demás, expresa: el objeto que el trabajo produce, su producto, se enfrenta a él como un ser extraño, como un poder independiente del productor. El producto del trabajo es el trabajo que se ha fijado en un objeto, que se ha hecho cosa; el producto de la objetivación del trabajo. La realización del trabajo es su objetivación. Esta realización del trabajo aparece en el estadio de la economía política como desrealización del trabajador, la objetivación como pérdida del objeto y servidumbre a él, la apropiación como extrañamiento, como enajenación”.

El trabajador está relacionado al producto de su trabajo como un objeto extraño.

Símil con la religión: el enfrentamiento con el objeto.

Lo mismo ocurre en la religión. Cuanto más pone en Dios, menos retiene el hombre para sí. El obrero pone su vida en el objeto; pero desde entonces su vida ya no le pertenece a él, sino al objeto; mientras mayor es su actividad, mayor es la falta de objetos del obrero. Cuanto mayor sea el producto de su trabajo, él no lo es. Por consiguiente, mientras mayor es su producto, menos es él mismo. La alienación del obrero en su producto significa no sólo que su trabajo se convierte en objeto, existencia externa, sino que existe fuera de él, independientemente como algo extraño a él, que se convierte en poder en sí mismo al enfrentarlo, significa que la vida que ha conferido en el objeto se le opone corno algo hostil y ajeno”.

Enajenación del Trabajo /huir del trabajo como la peste.

¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo?

Primero, en que el trabajo es externo al trabajador, es decir no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las más apremiantes necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste.

Autoenajenación.- Consiste en que la propia vida del obrero se vuelve contra él, que no depende de él ni que tampoco le pertenece.

Producción práctica de un mundo objetivo (elaboración de la naturaleza inorgánica): el trabajo, es el ser genérico del hombre.

Con el Trabajo enajenado:

a) Hace del ser genérico del hombre, tanto de la naturaleza como de sus facultades espirituales genéricas, un ser ajeno para él, un medio de existencia individual. Hace extraños al hombre su propio cuerpo, la naturaleza fuera de él, su esencia espiritual, su esencia humana.

b) Una consecuencia inmediata del hecho de estar enajenado el hombre del producto de su trabajo, de actividad vital, de su ser genérico, es la enajenación del hombre respecto del hombre. Si el hombre enfrenta consigo mismo, se enfrenta también al oro. Lo que es válido respecto de la relación de hombre.

De ahí que dentro de la relación del trabajo enajenado cada hombre considera al otro de acuerdo al nivel y posición en que se encuentra consigo mismo corno trabajador. (En que posición de la escala productiva te encuentras).

La relación con el otro fuera del trabajo, el no obrero: La propiedad privada como causa del trabajo enajenado.

La solución no es la subida o paridad de los salarios, sino su supresión: “El salario es una consecuencia directa del trabajo enajenado y el trabajo enajenado es la causa directa de la propiedad privada. Abolir un aspecto debe significar necesariamente abolir el otro”.

La relación de la Propiedad Privada con el trabajo

La diferencia entre capital y tierra, entre ganancia y renta de la tierra, así como la de ambas con el salario; la diferencia entre la industria y la agricultura, propiedad privada mueble e inmueble, es una diferencia histórica no fundada en la esencia de las cosas; la fijación de un momento de la formación y el origen de la oposición entre capital y trabajo. En la industria, etcétera, en oposición a la propiedad inmobiliaria, sólo se ex- presa el modo de nacimiento y la oposición en la que se ha formado la industria con relación a la agricultura. Esta diferencia sólo subsiste como un tipo especial de trabajo, como una diferencia esencial, importante, vital, mientras que la industria (la vida urbana) se forma frente a la propiedad rural (la vida aristocrática feudal) y lleva aún en sí misma el carácter feudal de su contrario en la forma del monopolio, el gremio, la corporación, etcétera, dentro de cuyas determinaciones el trabajo tiene aún una aparente significación social, tiene aún el significado de la comunidad real, no ha progresado aún hasta la indiferencia respecto del propio contenido, hasta el pleno ser para sí mismo, es decir, hasta la abstracción de todo otro ser, y por ello no ha llegado aún a capital liberado.

“Del curso real del proceso de desarrollo (intercalar aquí) se deduce el triunfo necesario del capitalista, es decir, de la propiedad privada ilustrada sobre la no, ilustrada, bastarda, sobre el terrateniente, de la misma forma que, en general, ha de vencer el movimiento a la inmovilidad, la vileza franca y consciente de sí misma a la escondida e inconsciente, la codicia a la avidez de placeres, el egoísmo declarado, incansable y experimentado de la ilustración, al egoísmo local, simple, perezoso y fanático de la superstición; como el dinero ha de vencer a todas las otras formas de la propiedad privada”.

TERCER MANUSCRITO…

LA PROPIEDAD PRIVADA Y EL TRABAJO

¿Qué es la economía política?

“Bajo la apariencia de reconocer al hombre, la Economía Política —cuyo principio es el trabajo— no es más que la implementación estable de la negación del hombre, ya que el hombre mismo ya no está en relación externa de tensión con la cualidad externa de la propiedad privada, sino que se ha convertido en la tensa esencia de la propiedad privada. Lo que antes fue ser externo a sí mismo —exteriorización del hombre en la cosa— sólo ha llegado a ser el acto de exteriorización: el proceso de enajenación”.

La economía política (considerada como producto de la energía real y del movimiento real de la P.P) establece que dentro de la propiedad privada está la naturaleza subjetiva de la riqueza…idólatras, fetichistas, católicos. /los que consideran la naturaleza subjetiva de la riqueza dentro de la propiedad privada

La naturaleza subjetiva de la propiedad privada es el trabajo??

En la Economía política “La riqueza es eliminada como algo exterior al hombre e independiente de él como algo que debe tenerse y afirmarse de manera externa; es decir, esta objetividad externa mecánica de la riqueza es eliminada; con la P.P se incorpora al hombre mismo y con el hombre es reconocida como su fundamento”. Pero el hombre, dice Marx, es determinado por la P.P.

Concepto del hombre

Pone la Economía política a la P.P como esencia del hombre…

La Economía Política desarrolla una energía cosmopolita, universal, que elimina toda traba, restricción y limitación hasta llegar a proclamarse la única política, la sola universalidad, el único límite y la única limitación”.

Los fisiócratas.- “La teoría fisiocrática del Dr. Quesnay es la transición del sistema mercantilista a Adam Smith. La fisiocracia es la disolución directa de la propiedad feudal en economía política, pero es justamente su metamorfosis y restauración en economía política, salvo que ahora su lenguaje ya no es feudal sino económico. Toda riqueza se resuelve en tierra y cultivo (agricultura). La tierra no es aún capital: todavía es un modo particular de su existencia, cuya validez se supone que reside en y deriva de su peculiaridad natural”.

La propiedad privada y el Comunismo

Tipos de Comunismo

1).- El comunismo (en la primera superación positiva de la P.P) es el “comunismo grosero”: una simple forma en que se revela la vileza de la P.P (en Propiedad Colectiva, la colectivización de la mujer, sujeto de propiedad colectivo y común) que desea erigirse en comunidad positiva. Una generalización y consumación de la P.P

2).- El C. todavía de naturaleza política: a) democrático o despótico; b) con la superación del Estado, aún incompleto y todavía afectado por la propiedad.

3).- El Comunismo verdadero: Como superación positiva de la propiedad privada, como autoenajenación humana, como auténtica apropiación de la concreticidad humana y para el hombre. Es un humanismo

Porque un retorno completo (pleno) y realizado del hombre como un ser social (humano) “es la solución genuina del conflicto entre el hombre y la naturaleza y entre el hombre y el hombre: la verdadera resolución de la lucha entre confirmación, entre la libertad y la necesidad, entre el individuo y la especie. El comunismo es el enigma resuelto de la historia, y sabe que él es la solución”.

Historia como el devenir del Comunismo.- “toda la historia es, por tanto, el hecho real de su génesis (el origen de su existencia empírica como su conciencia racional: es el proceso aprehendido y conocido de su devenir”.

Supresión de la Propiedad Privada

Propiedad Privada.- Para Marx, es “El reflejo sensorial, material de la vida humana material enajenada”.

Por tanto, la Supresión positiva de la P. P, debe ser vista como la apropiación de la vida humana, es la supresión positiva de toda enajenación, es la evaluación del hombre a su modo humano social de existencia. Con ella se humaniza el objeto.

El sentido del tener.- Los sentidos físicos y mentales “han sido sustituidos por el simple enajenamiento de todos estos sentidos: el sentido del tener”.

Crítica de la Filosofía y Dialécticas Hegelianas en general

¿En qué estamos frente a la dialéctica hegeliana? Marx critica a los modernos críticos alemanes (Straus y Bruno Bauer), que se encuentran dentro de los confines de la lógica hegeliana.

Jóvenes hegelianos (la derecha hegeliana).- Un idealismo moribundo socapa de crítica.

Feurbach.- El único que tiene una actitud seria, crítica respecto a la dialéctica hegeliana y el único que ha hecho descubrimientos genuinos en este aspecto”.

El gran aporte de Feuerbach consiste en:

1) Dar la prueba de que la filosofía no es sino la religión expresada en pensamientos y racionalmente expuesta, y que por tanto ha de ser igualmente condenada como otra forma y manera de existencia de la enajenación del hombre.

2) Haber establecido el verdadero materialismo y la verdadera ciencia, ya que Feuerbach también hace la relación social «del hombre al hombre» el principio básico de la teoría.

3) Su oposición a la negación de la negación, que afirma ser lo positivo absoluto, lo positivo que se afirma a sí mismo, lo positivo fundado en sí mismo

Dialéctica Hegeliana, según Feuerbach:

Feuerbach explica la dialéctica hegeliana (fundamentando la premisa de lo positivo, de la certeza sensorial)

“La humanidad de la naturaleza producida por la historia —la humanidad de los productos del hombre—, aparece en forma de productos del pensamiento abstracto y como tales, fases del espíritu: entidades pensadas”.

Posición de Hegel ante la economía

“La posición de Hegel es la de la moderna economía política. Considera el trabajo como el ser del hombre, como ser del hombre en el acto de verificarse a sí mismo; sólo ve el aspecto positivo del trabajo, no el negativo. El trabajo es el devenir para sí del hombre dentro de la enajenación como hombre enajenado. El único trabajo que Hegel conoce y reconoce es el intelectual abstracto. Por tanto, aquello que constituye el fundamento de la filosofía, la enajenación del hombre al conocerse, o ciencia enajenada que se piensa, Hegel lo reconoce como su fundamento y puede, frente a la filosofía precedente reunir sus elementos y fases dispersos, y presentar esta filosofía como la filosofía”.

Destacado en Hegel (154).- La dialéctica de la negación como principio dinámico y generación-: concebido como la autogénesis del hombre. Superación de la enajenación

(El hombre enajenado de sí mismo es también el pensador enajenado de su naturaleza, es decir, de entidad natural y humana. Sus pensamientos son por tanto formas mentales fijas o fantasmas que existen fuera de la naturaleza y del hombre”.


[1] Léase como el delito de los obreros para unirse por sus intereses, la incriminación del sindicalismo, que fue uno de los logros de las tesis marxistas y marxianas...

lunes, 1 de agosto de 2011

¿Somos dignos, o somos indignos?


Si según cifras recientes del CONEVAL, estamos peor que en los tiempos de nuestros mayores, si vienen la carga de los años, y vienen peores y caníbales, si el hambre se siente, y huele, por doquier, si la marginación, la explotación y el ninguneo de los más (de esos 52 millones de pobres, ahí se encuentran todos los indígenas del país que estudian los "yucatecólogos" y otros expertos buenos para nada) se hace orgullo y sistema para gobernar a las masas descalzas, yo me pregunto, ¿por qué no nos indignamos?, ¿por qué no seguimos el ejemplo de los árabes y los españoles, y protestamos por la estúpida ecuación en que nos tiene aherrojado la clase narcapolíticaeconómicaeclesial...académica, ecuación que se nombra como violencia-asesinato-explotación-asalto a la nación- imbecilidad política- fariseismo eclesiástico- impunidad sistemática, injusticia a las mayorías descalzas, hambre, hambre, y muerte, muerte. ¿Por qué no, como Gandhi y como Vaclav Havel, mediante la fuerza de los indignados que rugen su descontento cotidiano porque la papa no da, me pregunto, por qué chingados no explota la indignación, la repulsa y el fastidio que tenemos frente a la frivolidad de los que se dedican a atracar a la nación de los 52 millones de parias mexicanos? ¿Somos dignos, o somos indignos de llamarnos humanos?

domingo, 31 de julio de 2011

Cifras del CONEVAL, o el espectáculo de la miseria yucateca


Según cifras del CONEVAL 2010, Yucatán, al igual que el resto del país (las cifras a nivel nacional y estatal se asemejan), es un estado injusto si en cuento a la distribución de la riqueza se refiere. La poca riqueza en Yucatán (y esto es un patrón que nos señala nuestro colonialismo económico, por no decir colonialismo mental) está en unas cuantas manos. En 2010, el 19.4% de la población yucateca (es decir, aproximadamente 378 mil yucatecos) no eran pobres, y no contaban con carencias del tipo educativo, salud, seguridad social, vivienda digna, alimentación y "grado de cohesión social" medido, en términos económicos, por el muy mentado coeficiente de Gini. Rezagados a nivel nacional, en Yucatán estamos en las mismas, lo que indica la falta de voluntad no sólo política (el problema, arguyo, también es socicultural). De esos 19.4%, el resto, es decir, un 81% vive entre la pobreza extrema un 9.8% ( mayas en su mayoría, con 191 individuos), la pobreza moderada un 38.1% (746.1 personas), vulnerables por carencias sociales (25.9%) y vulnerables por ingreso (un 6.9%). Las cifras no mienten: en Yucatán, así como en el resto del país, de 1982 a esta parte, vivimos en "el espectáculo de la miseria", espectáculo que tiene por estrellas a la clase política mexicana viviendo en la suntuosidad de sus dietas y chanchullos, la clase empresarial apadrinando el desmadre, la alta jerarquía católica bendiciendo el atraco a la nación, una clase media aburguesada y lerda, frente a un pueblo desorganizado, sucio, solo y con hambre....

sábado, 30 de julio de 2011

La historia


En Pierre Menard, autor del Quijote, Borges dice que la historia "no es lo que sucedió; es lo que juzgamos que sucedió". Considero que la historia, las "historias sabrosas" diría don Quijote, tienen algo más que verdad...tienen invención, imaginación y carne, sangre y huesos del historiador.

viernes, 29 de julio de 2011

"Petuleando"


Me acabo de enterar que existe un verbo híbrido, mezcla de dialecto indio y jerga española (más dialecto indio que jerga): "PETULEANDO" (con declinanción petulear, o petuleñar). "PETULEANDO" es una palabra que sintetiza todo el dolor de barriga universal que uno pueda sentir, toda la cacofonía cósmica que pueda haber en los siderales espacios: "PETULEANDO". Y déjenme decir que estoy haciendo, inmediatamente, gestiones para que en la RAE (Real Academia de la Lengua) el híbrido verbo "petuleando" entre a formar parte del gran léxico español, y mi propuesta para significar ese verbo rarísimo tiene correlación con el trístemente célebre "Negocio de Peto" (sobre este "negocio de Peto", consúltese al cronista de una aldea del sur yucateco de cuyo nombre me produce somnolencia acordarme)...


Volvamos al tema de definición lexical. Para este estudioso de los pueblos primitivos, "PETULEANDO" significaría:


1.- (única acepción) PENDEJEANDO. Dícese también de la obtusa vida cotidiana de un pueblo primitivo del sur de Yucatán. Relaciones de neocronistas e incursiones recientes de arriesgados etnógrafos, aseguran que en ese pueblo idólatra e insumiso a la civilización, es práctica consuetudinaria el canibalismo, además de que es bien visto el acto nefando (sodomía) entre sus machos que, por lo regular, cuentan con hembritas casquivanas.


Dicho esto, podríamos comenzar, desde ya, a poner en uso el verbo híbrido al menor rastro, o sospecha, de idiotés del prójimo:

a) ¿Qué están haciendo esos simios? R: "Nada, petuleando solamente".

b) Ese pendejo que viene ahí, solo petuleadas hace.

c) ¡Qué petuleñadas haces, por el amor de Dios.

d) No me petulees, ¿ok?

e) Y usted, caro y fino lector, ¿petulea o no por las noches con su petuleña hembrita?

jueves, 28 de julio de 2011

¿Por qué quieres ser político?


Pericles, hacia el año 430 a.c dijo: "aunque sólo unos pocos puedan crear una política, todos estamos autorizados para enjuiciarla". No importa que nuestro juicio sea erróneo, ideologizante, partidista o visceral, para el gran gobernante ateniense, todos los ciudadanos de la polis estaban autorizados para inquisitoriar las acciones de los gobernantes, y en eso se puede resumir la idea de democracia actual: criticamos, no por el hecho de criticar por sí, sino porque estamos obligados, porque no volteamos la cabeza a otro lado, porque ejercemos el derecho –y más que derecho, la obligación- de ser ciudadanos. Sin embargo, de esta positiva aserción pericleteana, el aristocrático Nietzsche la negaba. Para el filósofo germánico, el quehacer político sólo es de interés, según él, para aquellas mentes mediocres (por no decir imbéciles y con gordura en el cerebro atrofiado), que son “las más calificadas para cuidar de los asuntos públicos”. El viejo Nietzsche, quien según dicen los entendidos de las cosas filosóficas, previó el mundo nihilista de los tiempos actuales, también fue un gran politólogo que profetizó la vaciedad actual de los politiquillos contemporáneos (y hablo en general, desde el nivel nacional, así como el subterráneo desnivel donde se encuentra cantando su salmodia ridícula el grillo más mísero y jodido de mi aldea): desde Lenin, ya no tenemos intelectuales que hagan partir en dos la historia de la humanidad con sus praxis y con sus ideas revolucionarias. En el caso mexicano, la involución política es tremenda, y causa cerval temor: ¿quién podría explicar las mutaciones políticas que, en ochenta años, hicieron que pasáramos por Lázaro Cárdenas hasta desembocar en los mediocres del tiempo presente? Tal vez por eso, por esa explícita involución, y por esa degeneración a nivel galáctico de la clase política, donde ser, o querer ser político, implica el desprestigio y la ignominia (sólo los imbéciles se dicen, sin remordimientos, políticos priístas) llevó, en días pasados, a escribir a Javier Marías la pregunta de por qué alguien quiere ser político, si estas personas, los políticos, no tienen la admiración de nadie, se les acusa de corruptos (con justa razón) y títeres del poder económico. No se les quiere, al contrario, se les hecha todos los diablos, son los causantes de las tragedias y calamidades, su condición de ser mediocres los lleva a cometer actos de sistemática rapiña, son sujetos que van por el enriquecimiento a costa de todo, o infelices autoritarios impotentes que necesitan mandar para sentir orgasmos de autoritaria vida...Ahora, yo te pregunto, ¿por qué quieres ser político? ¿cuando se te ocurrió esa soberana pendejez?

miércoles, 27 de julio de 2011

Jan de Vos (1936-2011)


Hablando en su libro sobre el "crimen prolongado en el tiempo y extendido en el espacio", crimen del brutal sistema colonial contra los hoy desaparecidos lacandones (él nos hizo comprender que los actuales "lacandones" son en realidad un grupo maya yucateco que emigró posteriormente en el siglo XIX después de la desaparición de los primitivos lacandones), el historiador regional de Chiapas, Jan de Vos (1936-2011), asentaba en su libro La paz de Dios y del Rey, que sus páginas, "no son más que un pequeño párrafo en la larga y triste Historia de la Destrucción de las Indias que Fray Bartolomé de las Casas inició en 1542 y que para vergüenza nuestra sigue siendo actual". En el mismo prólogo a su lascasiano libro, escrito en el candente año de 1978 (año donde se daban guerrillas de liberación nacional en Centroamérica, año en el que los coletos, los blancos de San Cristobal, aún pensaban en coordenadas coloniales, y que con sus atropellos a los derechos de los pueblos indios de Chiapas acunarían la llegada de los "hombres y mujeres nacidos de la noche", en el axial año de 1994, que el mismo Jan historió con Una tierra para sembar sueños), Jan de Vos nos recordaba la ética del historiador a la hora de no callar las injusticias presentes o pretéritas:"Podemos y debemos aprender del pasado; sobre todo de un pasado vergonzoso. A quiénes tuviésemos miedo o sintiésemos indiferencia, nos convendría meditar sobre el proverbio ruso que dice, "Al que recuerde lo viejo que le saquen un ojo; y al que lo olvide, que le saquen dos".

Como el mismo Jan de Vos nos ha indicado, al señalar dichas "leyendas Negras", volviéndose el historiador hacia el aparente clausurado discurso de la historia de los "vencidos", no es un acto de frivolidad histórica, ni desentonaría con una propuesta ética de no callar ante las injusticias y señalar las opresiones y explotaciones, sean éstas del tiempo actual o del tiempo de la conquista o colonia. Porque es un hecho, maestro Jan de Vos, que todavía Indoamérica tiene "abiertas las venas", y que todavía hay "breves destrucciones de las Indias".


Descanse en paz, Jan de Vos...


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