Cocom Balam tenía unos 68 años de edad, era campesino y presuntamente se dirigía de su parcela a su casa en San Francisco Tinum, comisaría de Tinum. El conductor de la camioneta huyó y abandonó su vehículo. En el sitio del accidente quedó destrozada la escopeta que llevaba Cocom Balam.Melchor Rey Trejo Alvarado, el que mató y huyó, es un conocido yunquista formador de cuadros políticos para embrutecer a los pueblos yucatecos. En fin, esperemos que la separación histórica de Iglesia y Estado, que en hipótesis constitucional existe, haga justicia a la muerta violenta que sufrió don Florentino. Y despido mi nota con este comentario del “accidente”, un comentario no mío, pero que resume la clase de basuras que son los "guías espirituales" de la borregada católica. Es este: "En realidad no se hizo responsable de su falta. Mató y huyó aunque haya sido atropellamiento. Esos son lo guías espirituales. Estos son los que menos siguen las enseñanzas de Jesús".
sábado 14 de enero de 2012
Ni siquiera se bajó a decir una oración por este infortunado señor
"El pueblo de Yucatán, secularmente oprimido al mismo tiempo por el AMO que por el CURA hipócrita y venal que era su cómplice para eternizar a los indios con las penas eternas si no daban ciega obediencia y callada sumisión a los poderosos de la tierra". Salvador Alvarado.
El jueves 12 de enero, en la autopista Mérida-Cancún, del tramo Pisté Valladolid, perdió la vida de forma violenta el campesino Florentino Cocom Balam, de 68 años, al ser arrollado por un auto cuyo conductor se dio a la fuga. Don Florentino regresaba de su milpa, y se dirigía a su pueblo San Francisco de Tinum, comisaría de Tinum. Don Florentino, dice la nota del Diario (12 de enero de 2012), “perdió la vida en el kilómetro 157 de esa carretera federal, donde la camioneta Honda gris placas YZZ-59-91 lo impactó y lanzó al monte, en medio de los dos cuerpos de la vía”.
Luego, al día siguiente, las autoridades policiacas, valiéndose de una credencial y de una memoria flash USB encontradas en la camioneta abandonada, nos dirían que el causante de la muerte del campesino maya, era el párroco de la iglesia de San Servacio de Valladolid, Melchor Rey Trejo Alvarado.
Como dije en un comentario lleno de furia e indignación, “conozco la clase de alimaña que es ese cura”, por el hecho de que lo tuve que soportar 10 años en mi parroquia.
Sobre "el fatal atropellamiento" causado por este "hombre de poca fe", sólo puedo decir que ni fue accidente, y que el hijo de su gran prostibularia iglesia Católica le valió nada la dignidad del campesino. El cura ese, MELCHOR REY TREJO ALVARADO -conocido en el sur de Yucatán por formar "cuadros políticos de la ultraderecha apostólica-, incurrió en varios delitos, como el hecho de no dar parte a las autoridades correspondientes luego del accidente, dejar el cadáver en la vía pública, no hacerse cargo de los hechos, huir y por encima de todo, no dar la cara. Muchos dirán, ¿qué tenía que hacer un campesino al cruzar la autopista? Y yo responderé: antes de autopistas, de carros de lujo (con la indignante pobreza que existe en el oriente bárbaro de Yucatán, los lujos del curita ofenden a Dios en primer lugar, ofenden a los Evangelios y a la opción preferencial por los pobres en segundo y tercer lugar), antes de curas, antes de diablos, antes de limosnas con las cuales se alimentan a esos zánganos sociales, las milpas ya estaban, los campesinos y sus comunidades existían mucho antes. La modernidad no respeta los caminos de los pueblos de la tierra y sus hombres de arcilla.
La pequeñez de auto (un auto tipo Honda CRV del año) que maneja el hoy criminal ex párroco de mi parroquia, ofende a Dios, ofende a los pobres. Cristo hablaba de cosas distintas de las que salen de la bocaza judasiscariota de los hombres de la Apostólica y Católica. Además de mocasines italianos, gamuzas, casimir inglés, Rolex y otras "pobrezas de espíritu", pero no pobrezas materiales, el cura Melchor Rey Trejo Alvarado gusta de que sus pachonas posaderas anden bien descansadas a todo momento. Porque en esta mocha República que sobrevivimos, el poder de los curas de pueblo ha llegado a casos límite, como este hombre que fabrica líderes pueblerinos a imagen y semejanza de la derecha yunquista. ¡Oh, Juárez, Juárez, Juárez!, ¿qué pasó, gran Indio, con nuestra República anticlerical, racional, laica y masónica?, ¡convertida hoy en excremento de púlpito y sotana! Sí, y no es una frase cualquiera, no es una licencia literaria, no. Es cierto: ¡Nuestra anticlerical República del gran Indio Juárez, convertida hoy en excremento de púlpito y sotana!
La nota del periódico dice claramente que a pesar de ser un "accidente", la actuación posterior del causante de la muerte de don Florentino Cocom Balam, es razón para designarlo como un asesino que le valió nada la dignidad humana del milpero Cocom Balam (a los curas de pueblo con intenciones de sacar la mayor cantidad de limosna posible, sólo tienen dignidad sus meapilas "notables de pueblo"). Dice la nota lo siguiente:
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